La historia de MG es la historia del roadster británico. Durante cien años, desde el rugido del motor que resonaba en las calles de Abingdon en 1924 hasta el silencio cargado de potencia del nuevo Cyberster, la marca ha mantenido un compromiso inquebrantable: hacer accesible la emoción de conducir al aire libre, combinando diseño, innovación y verdadero carácter deportivo.

Los orígenes: pioneros del automovilismo
Aunque la marca nació en 1924 con el MG 14/28 Super Sports, fue el conocido como «Old Number One» (FC7900) de 1925 el que marcó un hito definitivo. Construido para Cecil Kimber, director de Morris Garages, este elegante roadster con carrocería de Carbodies y motor de 1.496 cc fue pionero desde su debut. Su victoria en la exigente Lands End Trial con medalla de oro demostró que MG no era solo aspiración: era capacidad real.
A lo largo de los años treinta, MG refinó su identidad con modelos como el 18/80, diseñado íntegramente por la marca sin depender de otros fabricantes. Pero fue el M-Type Midget de 1929 el que realmente democratizó el roadster: compacto, ligero y accesible, más de 3.200 unidades probaron que la deportividad no necesitaba ser elitista.

La era clásica: los T-Series y más allá
Si hay un período que define a MG en la imaginación colectiva, es el de los T-Series. Iniciado en 1936 con el TA, esta línea de modelos clásicos mantuvo vivo el espíritu roadster durante casi dos décadas. El TC, producido tras la Segunda Guerra Mundial con casi 10.000 unidades, se convirtió en un embajador británico en Estados Unidos, exportando la esencia del roadster a nuevos mercados.
El MG A revolucionó la marca en 1955 con líneas aerodinámicas y una nueva plataforma. Pero fue el MG B Roadster, fabricado entre 1962 y 1980, el que se consolidó como el MG más icónico de todos. Con más de 386.000 unidades vendidas, el B equilibró perfección entre deportividad y practicidad, convirtiéndose en referencia indiscutible del roadster británico durante décadas.

La evolución moderna: del motor a la electricidad
El cierre de MG Rover en 2005 marcó un paréntesis en la historia de los roadsters de la marca. Pero el renacimiento llegó. El MG F de 1995, con motor central e innovadora suspensión Hydragas, vendió más de 77.000 unidades en Europa, demostrando que el legado seguía vivo. El posterior TF evoluciono aún más esta fórmula, vendiendo otras 39.000 unidades.

El futuro electrificado: MG Cyberster
Presentado como concept en 2021 y convertido en modelo de producción en 2024, el MG Cyberster representa algo más que el primer roadster eléctrico de la marca: es una reinterpretación moderna de cien años de herencia deportiva fusionada con tecnología de vanguardia.
Su silueta musculosa evoca el clásico MG B, pero con una estética audaz: puertas de apertura vertical tipo «alas de gaviota», faros LED con firma lumínica de «ojos mágicos» y una zaga perfilada con pilotos tipo flechas. Construido sobre plataforma eléctrica de última generación, el Cyberster ofrece versiones con uno o dos motores, acelerando de 0 a 100 km/h en menos de 3 segundos en su versión más potente.
Con más de 500 kilómetros de autonomía en ciclo WLTP, un habitáculo completamente digital con triple pantalla panorámica y volante tipo yugo, el Cyberster redefine la experiencia del biplaza descapotable. Es, en esencia, el regreso del roadster a su lugar natural: la vanguardia.

Una filosofía que perdura
Lo que vincula estos cien años de historia no es solo el diseño o la mecánica, sino una filosofía fundamental: democratizar la movilidad sin renunciar a la emoción. Desde el M-Type Midget que hizo accesible el roadster en 1929, hasta el Cyberster que lo lleva hacia el futuro eléctrico, MG ha permanecido fiel a ese principio.
